Cuando llegues a Madrid,
chulona mía voy a hacerte emperatriz de Chamberí;
y alfombrarte con claveles la Gran Vía,
y a bañarte con vinillo de Jerez.
En Viriato, un agasajo postinero
con la crema de la intelectualidad
y la gracia de un piropo retrechero
más castizo que la calle de Alcalá.
Madrid, Madrid, Madrid,
pedazo de la España en que nací,
por algo te hizo Dios
la cuna del Rodríguez y Peréz.
Madrid, Madrid, Madrid,
en Sevilla se piensa mucho en tí
por el sabor que tienen tus rosquillas,
por tantas cosas buenas que soñamos desde aquí;
y vas a ver lo que es canela fina
y armar la tremolina cuando llegues a Madrid.
Vale, sí, lo he cambiado un poquillo... pero es que salgo de este pueblito por lo menos un fin de semana!!!
(El vinito... seguro que un señor enorme con pipa sabe un poco más que yo. Por si acaso, y porque Jerez me gusta, no lo he cambiado)
6 comentarios:
Estoy por fomar una plataforma-lovi-sindicato-agrupación... de escapistas. Más concretamente de personas que no vemos la hora de huir, de poner tierra de por medio, de andar a profetizar por otros páramos, para volver, algún día, cubiertos de gloria o de polvo (yo soy de los que prefiero polvo, mucho polvo).
La animo. A lo que haga falta la animo, y especialmente la animo a, una vez el Madrid, tomar un avión a "ninguna parte".
Siempre tuve un mal concepto de mis conciudadanos, los sevillanos, hoy tengo el mismo mal concepto con excepciones.
Pd. Estoy a punto de huir, si quiere, le aviso, por si se adhiere.
Recién advierto que por más que comento los comentarios no se visualizan.
¿Fue por alguna tecla que pulsé?
Sr. Bardallo: Me ha hecho gracia su comentario. No pretendo huir! simplemente, Sevilla a veces se me queda pequeña.
Y además, Madrid es me patria...
Así que me temo, muy a mi pesar, que no he alterado lo más mínimo el mal concepto que tiene de sus paisanos.
Otra cosa son lo comentarios: como soy la dueña y señora de este blog, sólo aparece lo que a mí me da la gana, como dice la entradilla. Así que la tecla que tiene que ser pulsada es la mía. Hasta entonces, paciencia.
Sevilla es como Madrid, tres cosas repetidas muchísimas veces.
Lo que se alteró, entonces, es mi concepto del "madrileño". Hasta hoy pensé que su población se componía 1/3 de latinoamericanos, otro tercio de ciudadanos del Este (del Este del Edén) y un último tercio de famosos recluidos en la Moraleja. Siendo estos últimos los peores.
Ahora sé que hay un cuarto tercio, vaya usté a saber cómo, exiliado.
DUEÑA DE SU DOMINIO Y SEÑORA DE SU SEÑOR.
Y además... a su edad... me cuesta creer que sea señora, y aún me cuesta más creer que sea dueña.
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