Pues sí. He cumplido 22.
Y desde esa azotea no tan lejana (sólo a un charco de distancia; que algunos exageran tanto que parecen andaluces) me han echado algún que otro piropo.
Pedro, ahora sólo me sacas un año. Y a Inés le saco 4 por dos días más.
Quería poner una foto de mi madre en el post de las patas de gallo. La verdad es que hasta que no me hicieron caer en eso, no me había fijado en que tiene, aunque no las disimula.
El chaval de la azotea dice algo de mi valor y mi fuerza. Él sabe de dónde la saco. Si quiere que lo explique. De todas formas, creo que es la misma fuerza y el mismo valor que él tiene para no lanzarse al vacío desde tan arriba (a veces pienso que también te da un poquito de miedo lanzarte, ¿no?)
Y hablando de valor, pienso que muchas veces el valiente es el que cae y no le importa que alguien lo sepa. El que cae y se levanta. El que, cuando está en el suelo, pide ayuda. Porque es lo que tiene estar en el frente de batalla: de vez en cuando se cae uno al suelo.
Hay que vivil'lo.
lunes, 9 de marzo de 2009
lunes, 2 de marzo de 2009
Palabras tardías
He tardado mucho en poner algo.
La verdad es que la imaginación no está últimamente en sus mejores momentos.
Dentro de unos días seré un año mayor (hay que ver, las paradojas del tiempo) y no habrá cambiado nada.
A lo mejor me paso por aquí a ver si alguien ha comentado.
Por cierto, el profesor culpable de que empezara este blog ya no me dará más clase. Ya no voy a ser periodista.
Voy a ser como mi hermana mayor.
La verdad es que la imaginación no está últimamente en sus mejores momentos.
Dentro de unos días seré un año mayor (hay que ver, las paradojas del tiempo) y no habrá cambiado nada.
A lo mejor me paso por aquí a ver si alguien ha comentado.
Por cierto, el profesor culpable de que empezara este blog ya no me dará más clase. Ya no voy a ser periodista.
Voy a ser como mi hermana mayor.
Patas de gallo
Hay quien se las opera.
Hay quien las disimula.
Son infelices: nadie les ha dicho nunca "me encanta cuando te ríes".
Son la marca de la alegría, que siempre se ve primero en los ojos.
Por eso las madres, las madres de verdad, no pueden esconderlas, porque siempre tienen una sonrisa cuando más lo necesitas.
Por eso basta con mirar a los ojos a una persona para adivinar cuánto te quiere.
Esta idea me la dio una persona que me quiere un montón. Un día me metí con ella porque se le empezaba a notar la edad en los ojos. Entonces me dijo que esas marcas se le hacen cuando se ríe.
Y pensé que quiero que se me llenen los ojos de rayitas.
Hay quien las disimula.
Son infelices: nadie les ha dicho nunca "me encanta cuando te ríes".
Son la marca de la alegría, que siempre se ve primero en los ojos.
Por eso las madres, las madres de verdad, no pueden esconderlas, porque siempre tienen una sonrisa cuando más lo necesitas.
Por eso basta con mirar a los ojos a una persona para adivinar cuánto te quiere.
Esta idea me la dio una persona que me quiere un montón. Un día me metí con ella porque se le empezaba a notar la edad en los ojos. Entonces me dijo que esas marcas se le hacen cuando se ríe.
Y pensé que quiero que se me llenen los ojos de rayitas.
miércoles, 21 de enero de 2009
jueves, 18 de diciembre de 2008
La gente se va enterando....
de qué va esto de la Navidad. He visto muchos "reposteros" con imágenes del Niño Jesús y del Portal de Belén, y sólo un papá noel colgado de una ventana. Sería de alguna andaluza poco enterada: ese gordo vestido de rojo no existe. Y los renos no vuelan.
¡Que viva la Navidad y los Reyes Magos de Oriente!
¡Que viva la Navidad y los Reyes Magos de Oriente!
viernes, 12 de diciembre de 2008
De lapiceros y otros asuntos.
Alguien que sabe de lápices hoy me ha echado un piropo de los grandes: este, mi blog, le "ha parecido un micromundo muy interesantísimo, sobre todo por su alegre curiosidad".
Estoy oc-nubilada. No sé qué decir.
Vivan los lápices afilados... Hay que vivil'lo!
Estoy oc-nubilada. No sé qué decir.
Vivan los lápices afilados... Hay que vivil'lo!
jueves, 27 de noviembre de 2008
Palabras eficaces
No diré que por primera vez, pero sí de manera extraordinaria, mis hermanos me han hecho caso. Nadie comenta en mi blog.
Dije que me daba vergüenza, pero no hay que pasarse, señores.
Dije que me daba vergüenza, pero no hay que pasarse, señores.
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